Actualmente, es una de las hierbas que goza de más reputación en la medicina natural americana y su uso dentro de la europea esta cada vez más en boga.
Originaria de praderas del centro de Estados Unidos, utilizada por los indios sioux y otros desde hace siglos.
A medida que los colonos iban extendiéndose hacia el oeste fueron conociendo de las múltiples aplicaciones de la equinácea hasta que, a finales del siglo XIX, fue incluida como planta medicinal dentro de la farmacopea occidental, periodo cuando alcanzó un gran prestigio principalmente como remedio para curar la sífilis o la gonorrea. Con la aparición de los antibiotióticos, perdió bastante su uso hasta que este volvió a recuperarse en el último cuarto del siglo XX.